Una extraña deformación genética que hasta el día de hoy carece de explicación médica atormenta la vida del pequeño chico indio llamado Kaleem, quien de hecho es objeto de bullying en su escuela casi todos los días por dicha deformación. Las manos de Kaleem son un caso increíble y sorprendente que ha dejado a todos los médicos desconcertados, pues éstas crecen y crecen sin parar y la única solución viable, según los médicos, sería una intervención quirúrgica a la que el pequeño le tiene terror.

Los padres de Kaleem tienen escasos ingresos económicos (poco más de 25 dólares al mes), por lo que llevar a cabo una operación para su hijo es algo prácticamente imposible, aunque éstos no dejan de tener fe en que lo lograrán en algún momento, pues quieren que su hijo tenga una vida normal. A Kaleem se le dificultan tareas tan sencillas como abrocharse los botones de sus camisas o incluso subirse los pantalones, además, se le hace casi imposible alimentarse por sí mismo por lo que sus padres viven el día a día junto a él para ayudarlo en sus necesidades básicas.

“No sé si quiera que me operen las manos, tendrían que dejarme inconsciente y cortarme, aunque una operación pequeña y rápida estaría bien”, dejó saber el pequeño Kaleem cuando declaró para un medio inglés. Esperamos que en algún momento el chico logre someterse a su intervención y obtenga la vida que tanto se merece.